Madrid, 05 de octubre de 2026 - Tiempo de lectura 5 min
Vodafone Empresas despliega agentes de I.A. a más de 100.000 pymes

Vodafone Empresas acelera el despliegue de agentes de inteligencia artificial entre más de 100.000 clientes pymes para facilitar su trabajo diario y acercarles capacidades tecnológicas que hasta hace poco estaban reservadas a las grandes compañías. Los agentes de I.A. permiten automatizar procesos como la atención de llamadas, la gestión de citas y reservas, la resolución de incidencias o la realización de determinadas tareas administrativas. De este modo, los profesionales pueden reducir el tiempo dedicado a actividades repetitivas y concentrarse en aquellas que aportan mayor valor como atender a sus clientes, desarrollar nuevos productos y hacer crecer sus negocios.
La compañía ha adaptado estas soluciones a la realidad de las pequeñas y medianas empresas, que necesitan herramientas sencillas, seguras y económicamente asumibles. Para ello, Vodafone trabaja con un modelo escalable y flexible, que permite incorporar usuarios en función de las necesidades de cada negocio y pagar por el uso real de la tecnología, sin afrontar grandes inversiones iniciales.
“En la pyme vemos la principal oportunidad de la inteligencia artificial para ayudar a las personas. El objetivo es liberar a los empleados de tareas de poco valor para que puedan dedicar su tiempo a aquello que realmente mejora la relación con el cliente y hace avanzar el negocio”, explica Carlos Ortiz, director de Pymes de Vodafone Empresas.
Un agente de IA para cada necesidad
La aplicación de agentes de IA permite resolver problemas muy concretos del día a día. Un taller mecánico, una clínica o un restaurante, por ejemplo, pueden automatizar la gestión de llamadas y reservas cuando sus profesionales están atendiendo a otros clientes o el establecimiento se encuentra cerrado. El agente puede responder de manera inmediata, mantener una conversación en lenguaje natural, concertar una cita y trasladar la información al sistema de gestión de la empresa. Esto permite ofrecer atención permanente, reducir las oportunidades comerciales perdidas y evitar que los trabajadores tengan que interrumpir constantemente su actividad.
Los agentes más avanzados pueden, además, comprender el contexto de cada petición, planificar tareas, ejecutar acciones y coordinarse con diferentes canales y sistemas, como el teléfono, el correo electrónico, la web o las aplicaciones de gestión empresarial. El resultado es una atención más rápida y personalizada, con menos repeticiones y cuellos de botella, y una mayor disponibilidad para los clientes.
Empezar por tareas sencillas
Vodafone recomienda a las pymes comenzar por casos de uso sencillos, capaces de generar resultados rápidos y medibles. La compañía denomina este planteamiento la estrategia de “la manzana más cercana” que consiste en identificar primero qué proceso cotidiano consume más tiempo o provoca más oportunidades perdidas y aplicar la inteligencia artificial precisamente en ese punto.
Esta aproximación permite comprobar el retorno de la inversión antes de extender la tecnología a otras áreas de la empresa. Los primeros proyectos pueden centrarse en asistentes de productividad, atención telefónica, reservas, elaboración de informes, clasificación de documentos o gestión de consultas e incidencias. En sectores como la hostelería, la automatización de las reservas mediante chatbots puede ahorrar hasta diez horas semanales de trabajo. En el comercio minorista, la aplicación de sistemas de predicción de ventas y gestión del stock puede generar mejoras de eficiencia de alrededor del 15%.
“Para una pyme, la cuestión no es incorporar inteligencia artificial porque esté de moda, sino determinar qué problema de negocio puede resolver y qué retorno va a generar. Hay que empezar por aplicaciones concretas, fáciles de adoptar y que demuestren su utilidad desde el primer momento”, señala Ortiz.
La incorporación de estos agentes también puede ayudar a las pymes a afrontar una de sus principales dificultades que es encontrar profesionales cualificados y disponer de recursos suficientes para atender todas las áreas del negocio. La inteligencia artificial puede asumir una parte de las tareas mecánicas o administrativas que actualmente realizan los empleados, sin sustituir su conocimiento ni su capacidad de decisión. Los equipos pueden dedicar así más tiempo a funciones comerciales, creativas y estratégicas, así como a mejorar la experiencia de los clientes.
“Los profesionales son ahora más valiosos que nunca. Su conocimiento del negocio es imprescindible para entrenar, supervisar y mejorar los resultados de la inteligencia artificial. La tecnología debe servir para ampliar sus capacidades, no para reemplazarlas”, añade el director de Pymes de Vodafone Empresas.
Un despliegue seguro y acompañado
Vodafone acompaña a las empresas durante todo el proceso, desde la identificación de los casos de uso y la formación de sus profesionales hasta la implantación de las soluciones y la medición de sus resultados. La compañía selecciona a sus socios tecnológicos en función de su capacidad para ofrecer soluciones de calidad, operar a gran escala y cumplir la regulación en materia de protección de datos e inteligencia artificial. Este aspecto resulta especialmente relevante ante la proliferación de aplicaciones que pueden tratar información sensible o confidencial sin ofrecer las garantías necesarias.
Además, Vodafone está reforzando la especialización de su fuerza comercial, formada por alrededor de 1.000 profesionales, para evolucionar desde la venta tradicional de conectividad hacia un modelo de asesoramiento tecnológico adaptado al sector, tamaño y necesidades de cada empresa.
Esta estrategia se completa con una oferta específica de ciberseguridad para pymes que incluye protección de dispositivos móviles, auditorías asequibles y servicios de los Centros de Operaciones de Ciberseguridad —SOC—. El objetivo es que la incorporación de la inteligencia artificial se realice sobre un entorno protegido y después de conocer el nivel real de exposición de cada negocio.
Las soluciones en la nube y los modelos de pago por uso permiten que las pequeñas empresas accedan actualmente a capacidades tecnológicas comparables a las de organizaciones de mayor tamaño, sin tener que adquirir ni mantener grandes infraestructuras. Para Vodafone, la inteligencia artificial supone una oportunidad para reducir esa distancia y ayudar a las pymes a competir en mejores condiciones, ofrecer una atención más ágil y personalizada y aumentar su productividad.
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